Tú montas la fiesta. El álbum de fotos se llena solo.
Imprimes el código, lo cuelgas donde se vea y listo: tus amigos lo escanean, suben lo que acaban de grabar y vuelven a la fiesta. Sin app, sin registro y sin perseguir a nadie por el grupo al día siguiente.
¿Qué es un álbum de fiesta con código QR?
Un álbum de fiesta con código QR es una página privada donde cae todo lo que se graba esa noche: fotos, vídeos y notas de voz. Tus amigos escanean el código, suben desde el navegador y siguen bailando, sin app y sin registro. Al día siguiente lo tienes todo junto, en original y a plena resolución.
La foto de grupo, el vídeo del brindis y el mensaje que alguien te deja grabado al salir.
El código abre una página en el navegador. Nadie tiene que instalarse nada a mitad de fiesta.
Cada archivo tal y como salió del móvil, no la copia que el grupo deja en nada.
¿Quién hace fotos cuando la fiesta se pone buena?
En una fiesta no hay fotógrafo: la única cámara es la de tus amigos, y cada uno se lleva la suya a casa. Al día siguiente las fotos existen, pero repartidas en diez móviles que nunca llegan a juntarse. Estos cinco momentos son los que se pierden siempre, y los que un álbum común recoge solo.
Montar la casa
Los que llegan prontoLo que se pierde sin élLa mesa puesta y la decoración enteras, antes de que la noche les pase por encima.
Los reencuentros de la puerta
Quien va a abrirLo que se pierde sin élLos abrazos de la entrada — hay gente que llevaba años sin verse.
Alguien pide silencio
Los de la primera filaLo que se pierde sin élLas palabras. De un brindis, una foto solo guarda los vasos en alto.
La canción que todos corean
Quien no está bailandoLo que se pierde sin élEl vídeo que todo el mundo jura que alguien grabó y que después nadie encuentra.
Los que aguantan hasta el final
El último con bateríaLo que se pierde sin élLa foto del sofá a las cuatro — la que dentro de unos años querréis ver primero.
Aquí no hay fotógrafo al que esperar: en una fiesta, la única cámara es la de tus amigos. O las fotos caen esa misma noche en un sitio común, o se quedan repartidas para siempre.
¿Cómo funciona un álbum de fiesta con código QR?
Creas el álbum en dos minutos, antes de que llegue nadie, y recibes el código QR en PDF. Lo imprimes y lo pegas donde la gente ya mira: la nevera, la barra, la puerta del baño. Tus amigos lo apuntan con la cámara, eligen las fotos y las mandan. Tú las ves llegar en plena fiesta.
Creas el álbum
El nombre de la fiesta y poco más: dos minutos. El código QR te llega en PDF, listo para imprimirlo en casa.
El código, a la vista
En la nevera, junto a la barra o en la pantalla del televisor. Donde la gente ya está mirando.
Todo cae en el álbum
Fotos, vídeos y notas de voz llegan ordenados a una sola página, ya durante la fiesta.
Todo lo de anoche, en una sola página.
Todo lo que subieron tus amigos queda en una sola página, ordenada por horas y con cada foto firmada por quien la hizo. Mandas el enlace al grupo y cada uno ve la noche entera, también lo que se perdió por estar en la otra habitación. Abierta o con contraseña: eso lo decides tú.
Se manda por el grupo y ya está. Sin cuenta y sin instalar nada, tampoco para mirar.
Una fiesta tiene fotos que no son para cualquiera. Tú decides quién entra.
A plena resolución, para descargarlos todos de una vez cuando quieras.
Lo que te queda cuando la casa vuelve a estar en orden.
Cuando recoges los vasos, el álbum ya está completo sin que hayas perseguido a nadie por el grupo. Ves quién subió cada cosa, escondes lo que no debería quedarse y te lo descargas todo de una vez, en una sola carpeta. Desde esa mañana, seis cosas son tuyas.
Cada original
A plena resolución, no la versión que el grupo dejó en cuatro píxeles.
Los vídeos también
La canción coreada, el brindis, el final. Como archivo, no como recuerdo borroso.
Las voces
Los mensajes que tus amigos dejan grabados cuando la noche se anima.
Ordenado por horas
La noche en el orden en que pasó, de la previa a la última canción.
Cada foto, firmada
Sabes quién hizo cada una — también cuando el grupo ya no exista.
Mandas tú
Escondes o borras lo que no debe quedarse, antes de compartir el enlace.
¿Cuánto cuesta el álbum de una fiesta?
Un pago por fiesta, sin suscripción y sin recargo por invitado. Empiezas gratis y solo pagas si la noche da para más de lo que cubre el plan gratuito.
- 20 fotos, vídeos y notas de voz
- 1 GB de almacenamiento
- Invitados ilimitados — sin app
- Álbum 30 días
- Marca en los medios compartidos
- Sin descarga a calidad original
- Fotos, vídeos y voz ilimitados
- 5 GB de almacenamiento
- Todos los originales en ZIP
- Sin marca en tus medios
- Álbum 90 días
- Herramientas de moderación
- Todo lo de Essential
- 10 GB de almacenamiento
- Muro de fotos en directo
- Álbum 90 días
- Vídeo hasta 10 min
- Soporte prioritario
- Todo lo de Celebrate
- 20 GB de almacenamiento
- Emisión en directo para quien no pueda venir
- Notas de voz transcritas
- Enlace personalizado
- Álbum 90 días
Lo que preguntan quienes montan la fiesta
¿Para qué fiestas sirve el álbum?
Para cualquiera que junte a gente con móvil: una Nochevieja, una despedida —del trabajo o de la ciudad—, una graduación, la inauguración del piso o una cena que se alarga. El álbum es el mismo; cambia el nombre que le pones. Si lo tuyo es un cumpleaños o un evento de empresa, tienen su propia página.
¿Puedo crear el álbum el mismo día de la fiesta?
Sí, y es lo normal: dos minutos antes de que llegue nadie bastan. Pones el nombre, descargas el código y lo imprimes en casa o lo enseñas en una pantalla. El álbum vacío no cuesta nada.
¿Dónde pongo el código si la fiesta es en un piso o en un bar?
Donde la gente ya mira: la nevera, la puerta del baño, junto a la barra o en la pantalla del televisor. Si el sitio es reservado, un papel en cada mesa hace el mismo trabajo. Y el enlace se puede mandar además por el grupo, para quien no escanee nada.
El grupo de WhatsApp de la fiesta ya existe. ¿Qué añade esto?
El grupo comprime cada foto y cada vídeo, y a las dos semanas nadie vuelve a subir el dedo por ochocientos mensajes. En el álbum cae todo en original, ordenado por horas y con el nombre de quien lo hizo. El grupo se queda para hablar; el álbum, para guardar.
¿Sirve para una despedida de fin de semana entero?
Sí. El álbum no se cierra entre día y día: lo del viernes, lo del sábado y lo del domingo caen en la misma página, ordenados por horas. Un solo código para todo el plan.
¿Y las fotos que esa noche se quedan en los móviles?
Siguen llegando después: el enlace funciona igual al día siguiente, cuando cada uno repasa su carrete en el sofá. De hecho, buena parte del álbum llega la mañana de después. Tú no tienes que reclamar nada a nadie.
Hay fotos que no deberían salir de la fiesta. ¿Quién controla eso?
Tú. Puedes poner contraseña a la página para que solo entre quien estuvo, y esconder o borrar cualquier foto antes de compartir el enlace. Con la moderación activada, nada se publica sin tu visto bueno.
¿Cuánta gente puede subir a la vez?
Los invitados no tienen límite: da igual que seáis doce o doscientos, todos entran por el mismo código y el álbum lo ordena solo. Las subidas tampoco lo tienen en los planes de pago; los límites del plan gratis están en su tarjeta de precios.
¿Cuánto tiempo queda el álbum en línea?
Depende del plan: cada tarjeta de precios de esta misma página dice cuánto tiempo sigue abierta la página del álbum. Antes de que acabe, te lo descargas todo de una vez y la fiesta se queda en tu disco.
¿Algo más? Escríbenos — respondemos el mismo día.
Antes de la fiesta
La fiesta se monta en una tarde. El álbum, en dos minutos.
Creas el álbum, imprimes el código y lo cuelgas donde se vaya a ver. De lo demás se encargan tus amigos, sin app y sin registro.
- 1Crea el álbum — gratis
- 2El código, a la pared
- 3Descárgalo todo al día siguiente