¿Cómo suben fotos los invitados?
Un invitado apunta con la cámara al código impreso, toca el aviso que aparece y el álbum se abre en el navegador que ya lleva el móvil. Ahí elige fotos de su galería y pulsa enviar.
No hay nada que instalar, ninguna cuenta que crear y ninguna contraseña que recordar. Lo único que se pide es el nombre, y darlo es opcional.
Qué hace un invitado, paso a paso
El recorrido son 4 gestos, todos dentro del navegador, y un invitado que ve el álbum por primera vez termina en menos de un minuto. No se instala nada en el móvil y después no queda nada que borrar.
Las fotos se eligen de la galería, no se hacen dentro del álbum. Cada uno sigue usando la cámara de siempre y manda las imágenes en tandas más tarde. Por eso las subidas llegan en oleadas: después de la comida, al final de la noche y a la mañana siguiente.
Los 4 gestos se repiten tantas veces como quiera. Tras la primera visita el álbum queda en el historial del navegador, así que la segunda y la tercera tanda ya no necesitan el código impreso.
- Apunta con la cámara al código. Cualquier móvil vendido en los últimos 8 años lee un código QR desde la cámara normal. El aviso aparece arriba en 1 o 2 segundos.
- Toca el aviso. El álbum se abre en Safari, Chrome o el navegador que use el móvil. El nombre del álbum es lo primero que se ve, así que el invitado sabe que está en el sitio correcto.
- Elige las fotos. El botón de subir abre la galería. Se pueden marcar varias fotos a la vez, para no mandar de una en una las 30 de la pista de baile.
- Envía y deja tu nombre. Una barra muestra el avance y después la pantalla confirma que han llegado. El álbum pide el nombre una vez; saltarlo significa subir sin nombre.
¿Hace falta una aplicación o una cuenta?
No. El álbum es una página web y funciona en el navegador del móvil, igual que un horario o una carta. No hay tienda que abrir ni nada que configurar.
Con eso desaparece el obstáculo más grande de la noche. Instalar algo es un rodeo de 3 minutos con una contraseña al final, y quien está de pie con una copa a las 23:00 no lo hace. Tampoco se pide correo ni teléfono, así que no hay nada que confirmar y nadie se apunta a nada por echarte una mano.
Para quien organiza es distinto: crear un álbum, gestionarlo o descargarlo pide una cuenta, porque ahí se toman decisiones sobre fotos ajenas. La separación es deliberada. El invitado aporta, el anfitrión administra.
Qué frena de verdad a los invitados mayores
Los invitados mayores casi nunca se atascan en el álbum, sino en el escaneo. En un móvil comprado antes de 2018 la cámara no siempre reconoce el código sola, y esa persona no lo intenta una segunda vez.
Hay 3 gestos que no necesitan explicación. Imprime el código más grande de lo que parece necesario: 5 cm de lado es el mínimo para alguien sentado y 8 cm queda mejor en una mesa con velas y copas. Pon debajo la dirección del álbum en texto legible, para poder teclearla. Y coloca el cartel donde haya luz: un código junto a una vela se lee mucho peor que uno bajo una lámpara.
El gesto que más rinde no está impreso. Pide a 2 personas que lo enseñen una vez en su mesa. Eso llena más el álbum que cualquier redacción de la tarjeta, porque el obstáculo casi nunca es el móvil, sino el miedo a estropear algo.
Qué archivos acepta el álbum
Los invitados suben lo que produce su móvil, sin convertir nada antes. La lista está escrita alrededor de lo que fabrican iPhone y Android.
| Qué envía el invitado | Formato | Qué llega |
|---|---|---|
| Foto hecha con un iPhone | HEIC | Se muestra en JPG y el original queda para tu descarga |
| Foto hecha con un Android | JPG | El archivo en la resolución en la que se hizo |
| Captura o foto editada | PNG, JPG | Se acepta como cualquier otra imagen |
| Vídeo grabado con el móvil | MP4, MOV | Se procesa tras la subida y luego aparece |
Lo que está en la galería entra en el álbum. Nadie tiene que convertir nada antes.
Cuántas fotos puede enviar cada invitado
No hay límite por persona. Un invitado puede mandar 3 fotos y otro 120, sin que haya que autorizar a nadie. El único techo está en el álbum entero y viene del plan, no del invitado.
El límite real es el móvil. Marcar más de unas 50 fotos de golpe vuelve lenta la galería en aparatos antiguos; en tandas de 20 a 30 todo va más tranquilo. Si la misma foto sube dos veces, se quedan las 2 copias: dos imágenes casi iguales a veces son dos momentos distintos, y quitar la sobrante es un gesto en el panel.
No juzgues el álbum a las 20:00. Las subidas llegan a rachas, casi siempre después de la comida y otra vez al final. Un álbum tranquilo al principio es el ritmo normal de una celebración, no una avería.
Si el wifi del salón es débil
Muchas celebraciones ocurren en edificios que nunca se pensaron para 100 móviles a la vez. El álbum envía archivo por archivo en lugar de todo de golpe: un corte se lleva solo ese archivo y lo ya enviado se queda donde está.
Para el invitado la regla es una: dejar la página abierta hasta que la barra termine. Bloquear el móvil o cambiar de pestaña interrumpe la transferencia en algunos aparatos, y esa es la causa más común de una foto que no llega. Volver a abrir el álbum termina el envío sin perder lo que ya pasó.
Como anfitrión puedes preparar 2 cosas. Imprime la contraseña del wifi en la misma tarjeta que el código, para que nadie tenga que preguntarla. Y escribe ahí que subir más tarde está perfectamente bien. Esa segunda frase quita presión: quien pelea con una raya de cobertura abandona, y sus fotos no llegan nunca.
Y un invitado que no tiene smartphone
Algunas de las mejores fotos de una fiesta salen de una compacta que alguien tiene desde hace 15 años. Para esa persona hay 3 caminos hasta el álbum, y ninguno pasa por comprar un móvil.
El primero es el ordenador: el álbum se abre en la misma dirección desde un navegador de escritorio y los archivos se arrastran desde una carpeta o desde el lector de tarjetas. El segundo es quien se sienta al lado, que subirá la tarjeta esa semana. El tercero eres tú: lo que te entreguen en una tarjeta de memoria se añade desde el panel después de la fiesta, con el nombre que tú pongas, para que el mérito no se pierda.
Por eso conviene que la dirección del álbum vaya bajo el código. Un código no sirve a quien va a subir desde un portátil 3 días después, y una línea legible no cuesta nada en la tarjeta. Di también hasta cuándo sigue abierto el álbum: sacar fotos de una cámara lleva unos días más.
Preguntas frecuentes
¿Pueden subir varios invitados a la vez?
Sí. Cada invitado sube en su propia sesión, independiente de las demás. Si después de los discursos escanean 30 personas, no se forma ninguna cola.
¿Tienen que dar su nombre o un correo?
No. El nombre es opcional y no se pide correo en ningún momento. Quien deja su nombre lo ve junto a sus fotos, lo que facilita dar las gracias después.
¿Puede un invitado borrar una foto?
Mientras siga abierta la misma sesión en su navegador, puede quitar sus propias subidas. Después lo hace el anfitrión desde el panel. Las fotos de otras personas quedan siempre fuera de su alcance.
¿Se puede subir también al día siguiente?
Sí, mientras el álbum siga abierto. Mucha gente sube a la mañana siguiente, cuando ha mirado sus fotos con calma. Tú decides cuándo se cierran las subidas.
Un invitado no puede escanear el código
Papel, tamaño y luz: qué revisar antes de reimprimir.
Cómo suben vídeos los invitados
El mismo camino, más largo, con un techo que depende del plan.
Falta una subida en el álbum
Procesado, aprobación o envío interrumpido: cómo distinguir los 3 casos.
¿Los invitados necesitan una cuenta?
La misma pregunta desde el lado del invitado, con lo que ve en pantalla.
Un invitado no consigue entrar en el álbum
Cuéntanos el nombre del álbum, la fecha de la celebración y el modelo de móvil de esa persona. Con eso reproducimos el caso sin volver a escribirte.